miércoles, 10 de diciembre de 2014

Trenes

Pocos comprenden la diferencia entre perder un tren y dejarlo pasar. Pero todo hay que decirlo, qué fácil y bonito es decir que lo hemos perdido en vez de admitir que lo hemos dejado pasar por pura dejadez o por no querer darnos cuenta de que estábamos llegando tarde.
Un problema también puede ser pensar que el tren pasará por la puerta de nuestra casa o incluso que llamará al timbre para que no lo perdamos. Pero no. El tren pasa por la estación y nosotros tenemos que acudir a ella, y si vives lejos, sales antes. Simple.
Y es que yo soy de las que va con el tiempo justo a las citas con la vida y estoy casi segura de que ese es mi problema. Pero a todo se acostumbra una.
Por si acaso me quedo sentada ayudándole a contar  al tiempo, ya que soy una impaciente sin prisa. Soy tiempo perdido y unas ganas de aprovecharlo hasta que al rato se me pasa.