domingo, 9 de agosto de 2015

Quiero

Quiero escribir todo lo que siento.
A veces incluso más. 
A veces incluso nada.

Quiero tenerlo todo planeado.
Otras ni si quiera quiero tener planes. 

Quiero quererme más. 
O quererme, a secas. 

Quizá con eso me conformo.
Aunque no suela conformarme con nada.
A veces con todo.

Quiero dejar los malos hábitos
aunque a mí no me lo parezcan
aunque no quiera dejarlos.

Quiero ser algo más que contradicción
o quizá menos. 
Aún no lo tengo claro. 

Quiero ser yo.
Pero no el 'yo' que conocen
sino el que me gustaría ser.

Quiero hacer demasiadas cosas
que a veces no hago nada
y termino encerrándome sola.



miércoles, 8 de julio de 2015

Paréntesis

 A veces creo que ya he muerto.
He muerto por no ser capaz de escribir como antes.
He muerto por no ser capaz de sentir como antes.

Mis sentimientos tienen remordimientos por no saber quererse, igual de independientes que yo creen saberlo todo. Sólo soy una ración de canciones tristes y de letras cada vez más vacías. Y podría ser más si no desaparecieras.
Soy pequeños y afilados trozos de cristal que se acercan a sentimientos ajenos creyendo que no cortan. Y cortan.

Paréntesis.

La Luna y yo bailando borrachas de pena. Y pena es lo que damos.
Siento que te siento en todos lados, pero no estás en ninguno. Pienso que me caigo cada vez que empiezo a cruzar y no me sigues. Respiro humo que me recuerda a ti y bebo cerveza sólo para saber a ti. Sueño que vuelves a bajarte del tren pero que esta vez no te subes. 
Siento tanto que termino sin sentir nada.

domingo, 19 de abril de 2015

Triste

Se me desencaja el corazón en cada canción que consigue hacer llorar a mi alma. Sé que siempre vuelvo para nada.
Le pido a la luna que se acueste conmigo a sabiendas de que no me gusta dormir con luz. Pero mucho menos me gusta dormir sola.
Esta tinta está sellando mi final en cada punto vacío. Soy neutra y termina pasando factura en todos mis silencios.
Por fin me he dado cuenta, todo lo triste lleva mi nombre, y no hay más.

lunes, 13 de abril de 2015

Día internacional de los besos

Hoy es el día internacional de todos los besos que no nos hemos dado.
También de los que hemos dejado a medias, de los que hemos dado a otras personas, de los besos que se han quedado con ganas de más, y los que hemos podido llegar a dar a disgusto. De los besos que han sentido el dolor que guardamos, pero también de los que han dejado ver la alegría que disfrutamos.
Es el día internacional de los besos que nos hemos callado por miedo, y de los que hemos dado en simples noches de desenfreno. De los besos sin sentimiento y de los besos tiernos. De los besos que no son besos, que son canciones para sordos con ganas de sentir algo nuevo.
De la complicidad de algo verdadero y la pasión de algo deseado. El día de los besos que se han olvidado, y los que no se pueden olvidar fácilmente, de los besos que son sólo besos, y de los besos que son todo un mundo. De los besos que tienen sabores, de los besos adictivos y los besos hasta de diferentes colores. De los besos que parecen obras de arte, de los que casi sin tocarte llegan a quemarte. De los besos que hemos esquivado aún teniendo ganas de dar y los que hemos esquivado porque en realidad no queríamos darlos. De los besos bien dados, y obviamente los mal dados. Es el día internacional de todos, pero a la vez de ninguno

viernes, 20 de marzo de 2015

Sumo en silencio

Tengo colgando media frase capaz de romperme.  Me pierdo entre las luces de vuelta a casa.
A mi vida le sobran calendarios, a mis ojos la tristeza, a mi corazón el vacío. Conmigo no tengo nada que perder, porque no soy nadie ni nada y menos importante. Sabes que yo no valgo casi igual que lo sé yo.

Mi problema con las estaciones también es el no saber donde bajarme una vez me subo. Intento creer que mi sombra no es tan mala como yo. Sumo en silencio y sigo.

No tengo nada que aportar al mundo, por eso siempre me retiro.

nerebluue@gmail.com

jueves, 29 de enero de 2015

Estoy

Estoy dejándome llevar por la Soledad en este baile sordo que se celebra cada noche aquí en mi habitación. Estoy sintiendo la pena de la frustración por no ser capaz de coger el bolígrafo sin que me queme el corazón. Estoy queriéndome menos pero dejándolo pasar como nunca antes, y por eso no se nota. Estoy con la cabeza de un lado para otro como si perdiera el equilibrio, pensando en cambiar de acera a la de tu cintura para probar otra suerte diferente. Estoy olvidando el dolor porque hace tiempo que forma parte de mí y ya no noto diferencia. Estoy en medio de tu olvido gritando que me saquen de aquí, con las sonrisas en reserva y el alma encharcada de lágrimas que no lloro.

Un concierto privado de lluvia esta noche en la habitación más oscura de este ático para mí sola. A veces hasta se me quitan las ganas de compartirlo.
Mi peor pesadilla habita en mis letras, y no hace falta que lo entiendas.

martes, 6 de enero de 2015

El último

El último a mi salud, o a la tuya, o en la de los recuerdos.
Estoy dando color verde a una noche que ni si quiera me reconoce. Tengo la cabeza en Kepler, perdiendo trenes (o dejándolos pasar por no verme capaz), esperando una suerte que no aparece o no quiere aparecer, el corazón atascado en día doce, los sentimientos en mute. Yo no tengo por qué aguantarme.
Me cansa no reconocerme y aliviarme entre humos. Tengo un mar revuelto en los ojos que calma cuando subo, cuando no siento los pies en el suelo y parece que todo el camino es recto. Me salgo de la hoja sin darme cuenta y ya no sé qué estaba escribiendo.
Sólo noto como el bolígrafo pierde fuerza cuando lo toco.