martes, 15 de mayo de 2018
Bah
Quizá sigo queriéndome poco, pero ya no cuento los días, sólo voy viviendo su paso, y deseando que sigan pasando. Supongo que por dentro nunca acabé (ni acabaré) de arreglarme.
He pasado de tener las manos calientes a tenerlas frías, y por eso ahora más que nunca me arde el corazón. Con la lagrimilla a flor de piel como forma de vida y esta eterna lluvia de primavera como banda sonora de esta experiencia llamada vida.
En su día sólo quería dejar esta cárcel que creía que era la escritura, pero ahora que estoy más fuera que nunca, sólo quiero volver a sentirme igual de viva que me sentía antes, escribiendo.
lunes, 5 de marzo de 2018
Título de la entrada
Las lágrimas ya no caen pero el sentimiento es el mismo.
Vacío.
Nunca nada ha sido del todo mío.
Quizá mi problema es que no olvido.
Quizá mi problema sea yo,
conmigo.
Y la distancia que separa mis sueños de la realidad.
Tan puta.
Pero aún más real.
Dejé de soñar.
La cara de la Luna emborronada en mi memoria.
Hace tantas noches ya.
La noche esperándome,
yo acudiendo al amanecer,
siempre tarde.
No es que no nos pongamos de acuerdo,
es que de momento no quiero volver.
En mi burbuja siempre estoy bien,
ya volveré.
Volveré cuando no me recuerden,
cuando ni si quiera reconozcan mi nombre,
arrastrando el alma por la noche,
buscando de nuevo mi suerte.
lunes, 4 de diciembre de 2017
Qué
Cuándo voy a traer algo bueno yo.
Nací sin autoestima.
Qué es eso.
La luna me grita.
Qué pasa.
Hoy más grande que nunca.
Qué tristeza.
Un agujero negro absorve mis ganas.
Las escupe distorsionadas.
Quiero y no quiero.
No sé que pasa.
Con el mundo.
Yo qué sé.
No sé quién escribe.
Nuevos caminos.
Sin firma ni destino.
Me piro.
domingo, 15 de enero de 2017
No sé
Me llenas el pecho de asquerosas flores y después les salen alas. Y son asquerosas porque no puedo volar con ellas, ya que siempre vuelan detrás de ti y tú siempre estás en otra órbita de la distancia.
Y yo con los pies pegados a la tierra, el alma bajo ésta, y mi autoestima encerrada en el hueco núcleo de un mundo que no se entera (de nada).
Con las emociones encadenadas a vivir en la carretera. Y las pocas ganas que a veces tengo además teniendo que mordérmelas.
Quizá simplemente sea yo, que no sé qué hago con mi vida.
jueves, 17 de noviembre de 2016
Soy mi propia piedra.
Me he dado cuenta de que todas las piedras del camino siempre he sido yo.
Mi silencio escribe. Por mí. Por todos los pedacitos rotos. Tengo tantas cosas que perdonarme y olvidar, y tantas cosas que decir que siempre se me echa el tiempo encima y todo empieza a colapsar de nuevo.
lunes, 28 de marzo de 2016
nomegustanlostitulos
Está.
A veces se queda unos meses, otras unos días.
A veces dice que se va para no volver.
Y hasta ahora siempre ha vuelto.
También hay que decir que a veces se va porque necesita desconectar y luego vuelve.
De la manera que sea, lo que es seguro es que siempre está.
Hasta cuando dice que no está.
Entonces está más que nunca.
Y lo sabe.
Y yo también lo sé, aunque me empeñe en pensar que no está cuando se va.
domingo, 9 de agosto de 2015
Quiero
miércoles, 8 de julio de 2015
Paréntesis
Paréntesis.
domingo, 19 de abril de 2015
Triste
Se me desencaja el corazón en cada canción que consigue hacer llorar a mi alma. Sé que siempre vuelvo para nada.
Le pido a la luna que se acueste conmigo a sabiendas de que no me gusta dormir con luz. Pero mucho menos me gusta dormir sola.
Esta tinta está sellando mi final en cada punto vacío. Soy neutra y termina pasando factura en todos mis silencios.
Por fin me he dado cuenta, todo lo triste lleva mi nombre, y no hay más.
lunes, 13 de abril de 2015
Día internacional de los besos
Hoy es el día internacional de todos los besos que no nos hemos dado.
También de los que hemos dejado a medias, de los que hemos dado a otras personas, de los besos que se han quedado con ganas de más, y los que hemos podido llegar a dar a disgusto. De los besos que han sentido el dolor que guardamos, pero también de los que han dejado ver la alegría que disfrutamos.
Es el día internacional de los besos que nos hemos callado por miedo, y de los que hemos dado en simples noches de desenfreno. De los besos sin sentimiento y de los besos tiernos. De los besos que no son besos, que son canciones para sordos con ganas de sentir algo nuevo.
De la complicidad de algo verdadero y la pasión de algo deseado. El día de los besos que se han olvidado, y los que no se pueden olvidar fácilmente, de los besos que son sólo besos, y de los besos que son todo un mundo. De los besos que tienen sabores, de los besos adictivos y los besos hasta de diferentes colores. De los besos que parecen obras de arte, de los que casi sin tocarte llegan a quemarte. De los besos que hemos esquivado aún teniendo ganas de dar y los que hemos esquivado porque en realidad no queríamos darlos. De los besos bien dados, y obviamente los mal dados. Es el día internacional de todos, pero a la vez de ninguno
viernes, 20 de marzo de 2015
Sumo en silencio
Tengo colgando media frase capaz de romperme. Me pierdo entre las luces de vuelta a casa.
A mi vida le sobran calendarios, a mis ojos la tristeza, a mi corazón el vacío. Conmigo no tengo nada que perder, porque no soy nadie ni nada y menos importante. Sabes que yo no valgo casi igual que lo sé yo.
Mi problema con las estaciones también es el no saber donde bajarme una vez me subo. Intento creer que mi sombra no es tan mala como yo. Sumo en silencio y sigo.
No tengo nada que aportar al mundo, por eso siempre me retiro.
nerebluue@gmail.com
jueves, 29 de enero de 2015
Estoy
Estoy dejándome llevar por la Soledad en este baile sordo que se celebra cada noche aquí en mi habitación. Estoy sintiendo la pena de la frustración por no ser capaz de coger el bolígrafo sin que me queme el corazón. Estoy queriéndome menos pero dejándolo pasar como nunca antes, y por eso no se nota. Estoy con la cabeza de un lado para otro como si perdiera el equilibrio, pensando en cambiar de acera a la de tu cintura para probar otra suerte diferente. Estoy olvidando el dolor porque hace tiempo que forma parte de mí y ya no noto diferencia. Estoy en medio de tu olvido gritando que me saquen de aquí, con las sonrisas en reserva y el alma encharcada de lágrimas que no lloro.
Un concierto privado de lluvia esta noche en la habitación más oscura de este ático para mí sola. A veces hasta se me quitan las ganas de compartirlo.
Mi peor pesadilla habita en mis letras, y no hace falta que lo entiendas.
martes, 6 de enero de 2015
El último
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Trenes
Pocos comprenden la diferencia entre perder un tren y dejarlo pasar. Pero todo hay que decirlo, qué fácil y bonito es decir que lo hemos perdido en vez de admitir que lo hemos dejado pasar por pura dejadez o por no querer darnos cuenta de que estábamos llegando tarde.
Un problema también puede ser pensar que el tren pasará por la puerta de nuestra casa o incluso que llamará al timbre para que no lo perdamos. Pero no. El tren pasa por la estación y nosotros tenemos que acudir a ella, y si vives lejos, sales antes. Simple.
Y es que yo soy de las que va con el tiempo justo a las citas con la vida y estoy casi segura de que ese es mi problema. Pero a todo se acostumbra una.
Por si acaso me quedo sentada ayudándole a contar al tiempo, ya que soy una impaciente sin prisa. Soy tiempo perdido y unas ganas de aprovecharlo hasta que al rato se me pasa.
martes, 11 de noviembre de 2014
Nada vuelve
El día que me duelan las ganas seguramente estaré muerta. No me quedará más que seguir mordiendo este silencio que estará sellando mi tumba. Nada volverá porque nada vuelve.
Los recuerdos sólo serán cenizas que yo misma soplaré y nadie habrá visto nada jamás.
Mi alma saldrá de mí dejando así mi cuerpo sin identidad y se irá a otra dimensión. Mis huesos entonces estarán llorando tiempo. Tiempo que mi cabeza tiró al mar en la peor de mis tormentas. Y en pleno canal que he abierto en mis pulmones esta noche se respirará la nostalgia por el paso de mis fantasmas por ella.
Ninguna de mis lágrimas volverá a escribir los golpes que no he dado a mi pared y se derrumbará el muro alto de orgullo que pocos lograron escalar. Tampoco volveré a escuchar los latidos acelerados de mi corazón al sentir la tinta en mis sentimientos. Nada volverá porque nada vuelve.
Las miradas con las que habré conectado no existirán, porque lo que fui y no tuve valor de ser será simplemente una estrella apagada más en este cielo nuboso. Seguramente se habrá desintegrado mi gesto serio y estos versos.
Que la vida no supo salvarme no será noticia, y para saber todo esto no me hace falta ningún vidente que me venda una fortuna. Habrá dado igual si hice las cosas mal o traté de hacerlas bien. En cada anochecer no tendré puesto ningún objetivo.
Sé que las copas de más en mi tiempo libre es quitarme días, y el humo en mis pulmones es una libertad con cáncer terminal. Algún día todo esto estallará y la entropía no encontrará ningún punto dónde acabar.
Seré una nota muda en una escala de grises perfectamente combinada con el color de mis ojos en algún momento.
Lo que callé tendrá la misma importancia que lo que dije o lo que no escribí. El feliz y el infeliz estarán bajo la misma corteza y mi no-yo sólo estará pidiendo salir fuera de la Tierra. Los tachones sólo serán otro capítulo más de mi propio olvido y mi punto final será un salto al vacío sabiendo que no había siguiente renglón. Cuando la muerte pasee por mi barrio empezaré a rezar a todo lo que no creo porque quiero vivir. Y entonces estaré dando una patada a mis principios por alargar un final que hasta ese momento me daba absolutamente igual.
Nadie comprenderá el final, pero mucho menos el principio de esta pequeña nota mental que es mi vida.
Habrá dado igual que me haya arrancado el alma para escribir esta hoja que nadie leerá.